La verdad es que científica y sicológicamente no puede hablarse de una edad ideal para quedar embarazada, por lo que nos remitiremos a dar a conocer las ventajas que surgen en cada década.

A los 20 años

Cuando tienes entre 20 y 30 años tienes dos factores muy importantes de tu lado: la biología y el tiempo. A esta edad tu organismo está en excelentes condiciones para concebir, y además, tienes bastante tiempo por delante para tener más hijos si esa es tu decisión.

Por lo tanto, si nos centramos estrictamente en las condiciones biológicas, esta es la mejor edad, no sólo para quedar encinta sino también para llevar adelante el proceso completo de tu embarazo. La edad promedio en que una mujer está en su momento de mayor fertilidad es a juicio de los especialistas a los 24 años.

A los 30

Para muchas mujeres, dejar el primer embarazo para los 30 representa una gran ventaja, sobre todo en el ámbito laboral y social.

Existen diversos factores que explican esta decisión, entre ellos, la posibilidad más universal de acceder a anticonceptivos eficaces, el deseo de consolidar su desarrollo laboral y de tener hijos cuando se ha alcanzado una mayor estabilidad económica.

Por esto, son muchos quienes piensan que el mejor período para un embarazo es entre los 30 y  40, ya que la mujer está mejor preparada para ser madre porque existe un equilibrio entre juventud y madurez; además es más probable que ya te hayas consolidado tanto en el ámbito laboral como en tu relación de pareja, lo que constituye una base sólida para iniciar una familia.

A los 40

Después de los 40 años la calidad de tus óvulos baja considerablemente, pero hay algunas ventajas de esperar un bebé a esta edad.

Independientemente de cuáles sean los motivos para haber postergado tu primer embarazo hasta este momento, seguramente estarás preocupada de la fertilidad y embarazo después de los 40 y sabrás que tus probabilidades de quedar embarazada a esa edad son significativamente menores que hace algunos años atrás.

Pasados los 45 años las posibilidades se reducen bastante y aumentan considerablemente los riesgos de aborto espontáneo y anomalías cromosómicas.

No obstante, no se debe dramatizar la situación porque sin duda existe una gran ventaja: la experiencia que has acumulado a lo largo de estos años. Una vida en pareja de largo aliento les proveerá una base firme para formar una familia.

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