La reflexología es una maravillosa terapia que ayuda a mantener y restablecer el equilibrio del cuerpo de tu pequeño, además, es una manera perfecta para que los padres puedan crear un vínculo especial aprovechando todos los beneficios físicos que entrega.

¿Cómo se aplica? Mediante presión o rotación en ambos pies. Los bebés son muy receptivos a esta técnica y lo mejor es que no tiene efectos secundarios, siendo ideal para cualquier edad.

La reflexología tiene múltiples ventajas, una de las principales es el efecto relajante, también favorece el sistema inmunológico, ayuda a la eliminación de toxinas y ayuda con el estreñimiento favoreciendo el movimiento de intestinos y aliviando los temidos cólicos, mejorando completamente el ánimo de tu pequeño.

Además, es perfecto para calmar a bebés cansados, irritables o inquietos, sobre todo cuando pasan por la etapa de la dentición,  demostrando que estas molestias pueden mejorar sin tener que depender siempre del uso de medicamentos.

Los bebés reaccionan de distintas formas al tratamiento, algunos se duermen, otros aumentan sus deseos de tomar pecho e incluso mejoran su digestión, ya que cada área del pie corresponde a diferentes órganos, músculos o partes del cuerpo.

Verás que aplicando una suave presión en estos lugares podrás ayudarles a aliviar su malestar.

fb_reflexiologia

 

Se recomienda masajear los pies de tu bebé todos los días, ya sea después del baño o antes de dormir. Recuerda que debes encontrar el mejor horario según la rutina que lleven en el hogar.

Es importante mencionar que siempre debes tomar en cuenta las recomendaciones del pediatra de tu pequeño, utilizando la reflexología como un calmante alternativo en casa.

¿Has utilizado está técnica en tu bebé? ¡Comparte tu experiencia!